Como reflexión a la respuesta de mi colega, amigo y compañero de investigación
Anderson Gómez la cual se puede leer en: http://andersongomezu.blogspot.com/2013/03/14-anos-acomodando-el-terreno-para-la.html.
En primer lugar Andy, quiero agradecer no solo el haber leído el informe
de mi investigación, sino incluso el que te hayas tomado el tiempo para
comentarlo.
Primeramente quiero decirte que considero que has logrado captar
perfectamente las ideas que se derivan de mi investigación, no obstante percibo
una discrepancia en tan solo uno de los puntos que señalas. Cuando me refiero
que cuando no se define con claridad el destino al que se quiere ir, y que esta
falta de definición pudiera llevar a un estado indeseable, incluso para los
propios promotores de este proceso. No me refiero tal y como tu señalas a los “costos
asociados a la victoria política de mantener y acrecentar el poder del partido
y el buró político dominante”; por el contrario, estoy de acuerdo contigo en
que indicadores tales como: que “la desigualdad no haya disminuido como
esperaban, o que la inflación se haya conservado alta” parecieran para ellos
costes que sí están dispuestos a pagar. En mi afirmación sobre el estado
indeseable me refiero a un estadio hipotético y factible, que puede sobrevenir
cuando se avanza –tal y como tú mismo lo señalas en el punto anterior a este-
sin tener el destino claro.
En relación a tu tesis, estoy plenamente de acuerdo en cuanto al fondo de
la misma, no obstante y siendo fiel a la conclusión teórica fundamental que se
deriva de mi investigación, me obligo a afirmar que cuando dices que: … “todo lo
realizado por el gobierno se ha enfocado en preparar las condiciones para la
imposición del Socialismo del Siglo XXI”, no es posible realizar esta
afirmación pues no se ha explicitado en qué consiste realmente el Socialismo
del Siglo XXI, por lo que no se podría decir si vamos hacia allá o si ya
llegamos. Empero me atrevería a inferir que tú argumentas que Socialismo del
Siglo XXI es simplemente el nombre que se le da a un proceso o estadio final de
transformación revolucionaria, que aunque no esté bien definido teóricamente se
presenta claramente como una disolución violenta del orden social y económico
existente.
Es importante, entonces señalar, que tu tesis –la cual comparto- de cómo se
está dando este proceso y de cuales pudieran ser los lineamientos que se
seguirán de acá en adelante, dista mucho –tal y como lo pongo de manifiesto en
mi informe- de los ideales originales encontrados en los documentos originarios
y posteriores de la revolución, que hablan de un Socialismo opuesto al
Socialismo de Estado (como el Cubano y el visto en URSS). Como tú bien señalas,
esta tesis, que pareciera confirmarse especialmente con lo acontecido desde el
8 de enero de este año, es más bien un modelo de control absolutamente estatal,
y que no vacilará en incurrir en ilegalidades y/o uso de la fuerza para
alcanzar sus objetivos.
Finalmente debo señalar que tu menosprecio por la falta de claridad y las
contradicciones en la definición de un objetivo y modelo ideológico, puede ser
aceptado por mí; en la medida en que sea cierta tu hipótesis de que: Ellos si
lo conocen y no lo hacen público, dado que no les importe imponerlo por la
fuerza y sin el necesario apoyo y acompañamiento de la mayoría.
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