sábado, 9 de marzo de 2013

¿Socialismo? ¿Es realmente a donde nos quieren llevar?


PROLOGO 
En este trabajo intentaré buscar una manera de definir o al menos de caracterizar lo que es el Socialismo del Siglo XXI. Es evidente que esta no es una tarea para nada sencilla. Sin embargo es algo sumamente pertinente en nuestros días, dado que, Venezuela se enrumba hacia allá. ¿Hacia dónde?, pues hacia allá, hacia el Socialismo del Siglo XXI. Y es allí de donde viene la pertinencia justamente de dilucidar un concepto.
¿Hacia dónde vamos?, ¿es un buen o un mal camino?, ¿vamos a estar mejor en lo colectivo? ¿Es correcta esta estrategia para lograr alcanzar – o al menos debería ser – el objetivo final?, El buen vivir.
Estas serían unas muy pocas de las muchas interrogantes que surgen –al menos a mi- cuando pienso en esta definición y en esta realidad coyuntural, que parece o intenta cada vez con más ahínco en ser una realidad estructural. Pero ¿como se puede logar esto cuando el líder máximo de este movimiento en Venezuela –y a mi entender en toda la América Latina- nos dice que esto es un concepto que está en construcción?, que es un proceso de ensayo y error. O sea si alguien quiere hacer una torta, pero no sabe cómo se hace, y más grave aún no sabe exactamente como quiere que quede, pues tal vez termine haciendo una pizza y cuando la pruebe le guste mucho y… ¿hasta ahí llego el proceso?. Obviamente es una manera muy simple e incluso ingenua de mostrarlo. Pero es que en verdad cuando uno inicia un camino, debe saber a dónde va, tal vez no sabes por dónde ir, y en ese caso tardaras más, pero necesitas conocer bien cual es tu destino, porque incluso conociéndolo, pudieras salir buscando la India y conseguir América y… ¡La gran fiesta!.

SOCIALISMO DEL SIGLO XXI
El Socialismo y su polémica conceptual
No es para nada trivial la ingente cantidad de debates que hay en torno al Socialismo, y no me refiero en este momento, a si en la práctica es algo que beneficie al colectivo o por el contrario que lo empobrezca. Me refiero a un debate de fondo, con verdadero e interesante contenido intelectual. Existen tremendas discrepancias entre la nueva generación de Marxistas, sobre que es el Socialismo, ¿es una etapa de transición al Comunismo? O es un modelo en sí mismo. Estas son discusiones que salen del alcance de este trabajo, pero los traigo a colación para poder plantear la siguiente interrogante: si es una etapa de transición –tal como la defino Marx y Engel- entre el Capitalismo y el Comunismo. ¿Tiene sentido hablar de ir camino al Socialismo? O sea, ¿estamos en una etapa de transición entre un modelo (Capitalismo) y otra etapa se transición (Socialismo)?  Eso honestamente no pareciera una forma nada correcta de hacer la ilación de los hechos, ni mucho menos de teorizar un proceso. En este sentido y para hacer más sencilla esta difícil tarea, asumiré al Socialismo, como un modelo en sí mismo.
En este punto nos surge otra dificultad, que aunque aquí se ubica en segundo lugar, esto no tiene nada que ver con la magnitud de la misma, ¿se debe llamar, Socialismo del Siglo XXI? o ¿Socialismo en el Siglo XXI?  De hecho el debate que esta genera, aunque pudiera considerarse como menos extendido, no es para nada menos acalorado. Al igual que con la polémica anterior, este es un debate que igualmente trasciende a este trabajo, por lo tanto tan solo haré una breve reflexión al respecto, para así justificar aunque someramente el punto que deseo fijar.
Si utilizamos “del” en lugar de “en él”, estaríamos asignando a este Socialismo ciertas características distintivas, otorgadas en parte por el aprendizaje y en parte, por la realidad histórica en la cual se desarrolla. Por tanto estaríamos hablando de un modelo que presente diferencias más de forma pero también de fondo. Por el contrario, si utilizamos “en él” eso implica que es un proceso idéntico de forma, un solo modelo, de manera anacrónica  y solo con pequeñas diferencias de forma. Esto me atrevería a decir que bajo la misma dialéctica del propio Marx no es correcto, ya que el tiempo es el
Un breve esbozo o simplificación de su concepto principal factor de cambio, por tanto asumiríamos que en cada momento del tiempo estaríamos hablando de un concepto modificado y alterado en su estructura.
Así pues, tomaré como correcta la acepción de: Socialismo del Siglo XXI, para dar título a un proceso revolucionario que implica un cambio de modelo e intentare identificar hacia donde se dirige o si mantiene una estrategia con lineamientos claros y bien definidos. Todo esto estudiando principalmente los documentos Revolucionarios, para tratar de enmarcarlo dentro de la realidad de Venezuela.
Más allá de los detalles intentemos visualizar la esencia de esto. Sin ahondar mucho en este asunto, el Socialismo –al igual que el Comunismo- implican un cambio en el modelo de producción y de acumulación. Una trasformación de las relaciones de producción. En concreto, no existe plusvalía, sí hay excedente en la producción y el mismo debe distribuirse (en el Socialismo) según su productividad (al igual que en el capitalismo) y una parte de este ira a impulsar el crecimiento a través de la acumulación ampliada. Para esto debe eliminarse toda forma de propiedad privada –tanto Gubernamental como Privado- además es fundamental una elevada productividad a nivel industrial y/o agrícola. De hecho como es ampliamente sabido, Marx veía que los primero países en pasar al Socialismo serían Alemania y Reino Unido, y esto, entre muchas otras causas, era debido a su elevada productividad. Más allá lo que quedan son conceptos, políticas, hechos, leyes y prácticas necesarias para logara alcanzar, complementar, dar forma y engranar esta nueva relación de producción

Contraste Cronológico
Ante lo que parecía ser una sorpresa para casi todo el mundo, el presidente Hugo Chávez anunció en un discurso pronunciado el 30 de enero de 2005 ante el V Foro Social Mundial que apoyaba la creación del socialismo del siglo XXI en Venezuela. Según Chávez, este socialismo sería diferente del socialismo del siglo XX. Aunque Chávez fue impreciso respecto a; en qué exactamente sería diferente este nuevo socialismo, dio a entender que no sería un socialismo de Estado como el que se practicó en la Unión Soviética y la Europa del este, o actualmente en Cuba. Sería, más bien, un socialismo más plural y menos centrado en el Estado.
"Hemos asumido el compromiso de dirigir la Revolución Bolivariana hacia el socialismo y contribuir a la senda del socialismo, un socialismo del siglo XXI que se basa en la solidaridad, en la fraternidad, en el amor, en la libertad y en la igualdad", dijo Chávez en otro discurso a mediados de 2006. Además, este socialismo no está predefinido. Más bien -dijo Chávez-  debemos "transformar el modo de capital y avanzar hacia un nuevo socialismo que se debe construir cada día"
Destaco esto, como el momento en que se hace público, de la vos del Presidente, que vamos hacia algo que no está “predefinido” y que se llama “Socialismo del Siglo XXI”, con el riesgo de encasillarme en la misma idea, pero, ¿estamos avanzando hacia algo de lo que tan solo tenemos claro es el nombre? Para continuar con esta línea, es importante destacar el carácter Progresista reivindicador y Humanista que pretendía el Comandante Hugo Chávez desde el Movimiento Bolivariano Revolucionario 200. Intentaré dar una pasada a algunos hechos.
Parte del marco conceptual se toma del Proyecto Nacional Simón Bolívar, que como en él se indica, está cargado de ideas de libertad, y una fuerte ideología política. Fundamentado en el sistema EBR (Ezequiel Zamora, Bolívar y Robinson). Que tiene que ver con El Árbol de las Tres Raíces. En este documento se delinean ideas como: ¿Dónde iremos a buscar modelos?”(…) ”O inventamos o erramos”.  “…Tengamos presente que nuestro pueblo no es el europeo, ni el americano del norte, que más bien es un compuesto de África y de América, que una emanación de Europa” Y continua, “La patria Venezolana ha sido víctima de sus dirigentes, quienes le condujeron hacia rumbos perdidos, contradictorios, vacilantes. Desde el mismo instante que arrancó el Primer Plan de la Nación, el país entero fue avanzando sin destino, sin objetivos nacionales claramente definidos, sin horizontes históricos”
Así se va pasando por ideales de justicia, fuertes criticas implícitas y explicitas a los modelos de gobierno de la época y anteriores, y un inminente deseo de cambio, de igualdad, soberanía y libertad. Dentro de sus objetivos se plantea la satisfacción de necesidades que aparecen claramente enumeradas. Pero al parecer no se identifican las líneas estratégicas concretas, los medios que permitan alcanzar esos fines, y por otro lado estos fines -objetivos- no son mesurables, lo cual los hace casi imposibles de medir y evaluar. Este es un problema que como veremos se repite en innumerables documentos posteriores a este.
Es cierto y siento que debo necesariamente mencionar, que en estos documentos si está presente la pretensión de sueño de libertad individual, igualdad y justicia social (liberté, egalité, et fraternité, usando la divisa de la Revolución Francesa). Pero al punto al que espero llegar, es ¿es posible lograr estos objetivos, sin el necesario cambio en las relaciones de producción?, o ¿Por qué no se fijan los lineamientos que nos llevaran a lograr esta transformación de fondo? Sigamos con el análisis.
De esta forma se continua esgrimiendo un proyecto, en el cual se definen, en mayor o menor grados distintos aspectos, culturales, políticos y sociales. Sin entrar en la profundidad de los detalles cualitativos y mucho menos cuantitativos, como el mismo Chávez lo señala “la definición de un modo de vida es una tarea sumamente compleja”. “El Proyecto Nacional Simón Bolívar enfrenta la propuesta de un nivel de alta generalización, con la intención de abrir el compás para la participación de la sociedad civil venezolana en el difícil proceso de la definición y construcción del modo de vida solidario”
Durante toda esta etapa previa al triunfo en las urnas del comandante Hugo Chávez, se trataron temas como la libertad, el derecho a la vida, la seguridad e integridad física. Pero, ¿todo este cumulo de ideas y muy buenas intenciones, pudieran llevar indefectiblemente a nuevos estadios sociales, conduciendo a un proceso de cambios que engendre un nuevo sistema económico deseado como el Socialismo? Tal y como yo lo veo no es suficiente.
Continuo buscando y me consigo con el Programa mínimo de gobierno del MBR 200, en el se hace un primer intento por delinear las acciones estratégicas mínimas que permitan retornar al orden y salir de la terrible crisis institucional y política de aquellos días. Trabajando en las tres vertientes necesarias Política, Social y Económica. En cuanto a esta última, que es el eje central de este trabajo y como ya he mencionado, el cimiento sobre el cual se soportará el resto de las transformaciones. Nuevamente encontramos una ausencia, algo que demuestre una necesidad de cambio en las relaciones de producción. Empero si hay algunos puntos que me gustaría rescatar. En los puntos marcados en el documento se señala lo siguiente:
B.1. Lo más importante es diversificar la economía en un proceso que nos lleve lo más pronto posible a la autosuficiencia en los renglones básicos y posibles de desarrollar en nuestro medio. La actividad agropecuaria, la pequeña y mediana empresa deben merecer la atención prioritaria del Estado en la búsqueda de la reactivación económica y generación de trabajo. Énfasis en el estímulo al desarrollo popular de opciones y soluciones alternativas.
B.4. Estimular proyectos que eleven la productividad con un sentido social de la riqueza, no especulativo, que contribuya a controlar la inflación.
También se plantea la guerra a los especuladores, una reforma financiera para impedir la fuga de capitales y la corrupción.
Evidentemente estos objetivos no se han cumplido, de hecho en cuanto a la productividad –punto que espero desarrollar con más detalle- más bien ha venido descendiente. Y aunque parezca que estoy criticando la gestión y mostrando las fallas, mi intención está muy lejos de eso. Lo que busco señalar es que estos objetivos, no son posibles de alcanzar sin una claridad de la dinámica del sistema y de cuáles son los cambios mínimos para lograrlo.
Continuando en este recorrido, no encuentro diferencias de fondo en los diversos documentos y propuestas escritas, sin embargo en un documento titulado:
Medidas Económicas y Sociales que tomará el Consejo Nacional de Estado para la Reestructuración Económica, Política, Administrativa y Social de Venezuela. Se hace mención de igual forma de los lineamientos que ayudaran a definir la nueva patria, y nuevamente del aspecto económico quisiera destacar lo siguiente: “Se dará preferencia a tecnologías que requiera escasa capacitación o pequeñas modificaciones en la capacidad de los artesanos y trabajadores del sector manufacturero” Esta preferencia que se señala, aunque obviamente contrasta con otras ideas de este y de diferentes documentos, no deja de ser poderosamente preocupante. Si bien la intención es buena, ya que brindaría trabajo a la mano de obra con el nivel de calificación con el que actualmente cuente, lo que además reconoce la baja capacitación del obrero industrial Venezolano –que redunda en la baja productividad del sector- no ataca el problema, sino que más bien lo profundiza.
Finalmente llegamos a la Agenda Alternativa Bolivariana, este documento con un rigor de elaboración mucho más formal, se construye a partir de ocho lineamientos:
1.     Papel del Estado, Propietario, promotor, regulador.
2.     Política petrolera. Internalización.
3.     Propiedad y gestión del aparato productivo, Democracia Económica.
4.     Educación, Cultura, ciencia y tecnología. Proyecto autónomo e independiente.
5.     Deuda Externa. Renegociación, moratoria negociada.
6.     Equilibrios Macroeconómicos. Políticas Mixtas, expansivas y selectivas.
7.     Equilibrios Macrosociales. Satisfacción de las necesidades básicas.
8.     Dinamización de la producción. Modelo Productivo Intermedio.
Es notable la diferencia entre este proyecto y los proyectos anteriores, en la calidad de la redacción, la precisión de los argumentos, el manejo oportuno de cifras y la fijación de múltiples y numerosos objetivos de manera cuantitativa.
Entre los aspectos que deseo destacar, se encuentran en primer lugar lo relacionado a la Política Petrolera, en el se reconoce la incertidumbre del negocio petrolero a nivel internacional, por lo que pareciera descabellado pensar ahora que “tenemos petróleo para doscientos años”, el detalle no está en tenerlo,  el detalle está en tener a quien vendérselo –la edad de piedra no se acabo por falta de piedras- .
Luego en el punto referente a Educación, Cultura y Deporte. En él se destaca la notable preocupación y conocimiento de la importancia en la educción en los niveles más básicos.”Dado este perfil de nuestra fuerza de trabajo es urgente poner en marcha la Escuela Intensiva orientada hacia la Producción” (…)”la estrategia debe atacar la pirámide desde la base”. Es evidente el notable impacto que la implantación de un Sistema Educativo como este hubiera causado en apenas diez años, generando un efecto multiplicador de sinergia productiva.
De esta forma se van desarrollando sistemáticamente los ocho lineamiento o ejes de acción de la AAB, una vez más al igual que en los documentos anteriores no se toca el punto referente a las relaciones de producción necesarias para el Socialismo, de hecho este notable documento (la AAB), con su tremenda claridad en concepto, cifras, objetivos y propuestas claras y factibles, pareciera tener como objetivo el alcanzar el Estado del Bienestar  o Economía Mixta en lugar del Socialismo

Proyecto Nacional Simón Bolívar. Primer Plan Socialista
Desarrollo Económico y Social de la Nación 2007-2013
Ya por último intentaré analizar el PNSB, ya que es nombrado como el Primer Plan Socialista de la nación. Por las características de “Plan” y de “Socialista”, que pretende impulsar el Desarrollo Económico y Social de Venezuela durante un período de seis años, pudiera uno pensar que guarda alguna similitud con los Planes Quinquenales de la URSS.
Como su propio nombre lo indica este es el Primer Plan Socialista, es por eso que he decidido omitir el plan anterior 2001-2007, ya que “En este próximo período 2007-2013, se orienta Venezuela hacia la construcción del Socialismo del Siglo XXI
Este nuevo Plan Socialista a diferencia de la AAB, marca sus lineamientos por medio de siete directrices que pretenden igualmente englobar la totalidad de los aspectos necesarios en lo Social, Cultural, Económico y Político, para alcanzar los objetivos –el Socialismo del Siglo XXI- 
Lineamientos del Plan:
      I.          Nueva ética Socialista
    II.          Suprema Felicidad social
  III.          Democracia Protagónica Revolucionaria
  IV.          Modelo Productivo Socialista
    V.          Nueva Geopolítica Nacional
  VI.          Venezuela Potencia Energética Mundial
VII.          Nueva Geopolítica Internacional
En esta oportunidad y a sabiendas que mi análisis se está centrando en los aspectos económicos y más específicamente en las relaciones de producción y la propiedad de los medios de producción –ya que de otra forma es absurdo hablar de modelos socialistas-, deseo tocar algunos otros aspectos que considero de vital importancia para el análisis y de la pertinencia de este proyecto como una supuesta vía hacia el Socialismo.
Se comienza describiendo el necesario cambio de valores Capitalistas, como el egoísmo y la codicia, por valores Socialistas y progresistas, tanto en el individuo como en el colectivo, el estado y las instituciones, para crear una especie de Código de Ética Socialista.
Según se indica en la presentación “La suprema Felicidad Social” es un término acuñado por el Libertador y que en este contexto se pretende llegar mediante la similitud de las condiciones de vida de todos los ciudadanos.
En el numeral c del enfoque de este mismo lineamiento se menciona: “Las relaciones Sociales de producción del socialismo están basadas en formas de propiedad social” (…) “permaneciendo formas de propiedad individual y pública”. Luego en el numeral f encontramos: “lo relevante es el desarrollo progresivo de la propiedad social sobre los medios de producción”…  
Pasando entonces al punto numerado IV. Modelo Productivo Socialista encontramos: “…La producción” (…) “se orienta hacia la eliminación de la división social del trabajo” igualmente se destaca la necesidad de establecer un modelo con nuevas formas de generación, apropiación y distribución de los excedentes económicos. Se destaca a las Empresas de Producción Social como el germen que permite el cambio hacia el modelo del Socialismo del Siglo XXI, en las cuales el trabajo tiene significado propio, los trabajadores recibirán una cuota-parte del excedente equivalente a su trabajo aportado.
Luego se mencionan una serie de estrategias vinculadas a la producción, la comercialización, la cohesión (benchmarkin) entre empresas, el uso de recursos, el aprovechamiento de ventajas competitivas y comparativas, la competitividad nacional e internacional, la expansión a mercados internacionales, etc. Basados todos en los principios y valores éticos de este proyecto. Fomentando la autogestión y  la auto sustentabilidad  y soberanía alimentaria, bajo un entendimiento de las prioridades de las necesidades de la nación como colectivo social. 
 Sin embargo en ningún lugar se observa el importantísimo hecho de que si se promueve las EPS como eje fundamental del desarrollo del Socialismo del Siglo XXI la propiedad de esta –la propiedad de los medios de producción- debería estar en manos de sus trabajadores o ser propiedad social y no propiedad del Estado como actualmente ocurre en la práctica y que nos acercaría más a un Socialismo de Estado como en URSS.
En el punto que menciona a Venezuela Potencia Energética Mundial se destaca la importancia de la industria Petrolera como la palanca que permitiría impulsar el proyecto de desarrollo y diversificación económica en el corto y el largo plazo. Además se hace referencia a la necesidad de mayor desarrollo de la industria Hidroeléctrica y Termoeléctrica. Empero y a pesar que se alerta la necesidad de hacer esto de forma más “ecológica”, mediante la compensación a las comunidades afectadas y la aparente conciencia de las externalidades negativas. Esto no pareciera ser del todo cónsono con la reiterada preocupación manifiesta a lo largo de todo el documento por la sustentabilidad y la salud del planeta. En este sentido queda de manifiesto que se ignora la inminente amenaza que significa el desarrollo y promoción del uso de energías alternativas limpias, sustentables y ecológicas (que si se toca en la ABB). Existe una plétora de artículos que muestran el nivel de avance de estos desarrollos y la inminente e inmediata puesta en práctica, tanto así, que evidencia el hecho de que los dueños del Recurso Energético de hoy, no serán los dueños de la energía del mañana –y este mañana pareciera ser el día siguiente a hoy-.
Retornando al inicio del análisis de este documento, si hacemos una analogía con los planes quinquenales de la URSS, sin mayores pretensiones analíticas, salta a la vista, la falta de cifras de este proyecto, frente a la claridad de objetivos cuantitativos de los planes quinquenales. 
Como ejemplo tan solo observemos el siguiente cuadro:

Objetivos principales del X° plan quinquenal de la URSS

Producción
producido en 1975
Objetivo 1980
Incremento en %
Acero
(millones de toneladas)
141
165
+ 17
Carbón
(millones de toneladas)
701
800
+14
Petróleo
(millones de toneladas)
491
630
+28
Gas
(mil millones de m3)
289
418
+44
Electricidad
(mil millones de kWh)
1038
1360
+31
Abonos
(millones de toneladas)
90
143
+59
Tractores
(in 100)
550
590
+7
Automóviles
(miles)
1964
2150
+9
Cemento
(miles)
122
145
+19
Fuentes: cifras correspondientes a 1975 en «Ekonomitcheskaya Gazeta» no 6, febrero de 1976; objetivos para 1980 en «Pravda» del 2 de marzo de 1976 y en E.G. n 11, marzo de 1976.

CONCLUSION
Luego del análisis de estos documentos no parece –al menos para mí- quedar claro que es el Socialismo del Siglo XXI, claro está que este modelo no solo se está impulsando en Venezuela, de hecho la constitución de Ecuador y su Presidente Rafael Correa, parecieran mostrar mayor claridad en cuanto al modelo. No obstante, como ya lo mencioné al comienzo  este análisis ha intentado buscar la respuesta adentro de nuestras fronteras nacionales.
Lo que sí está claro, es que tanto en la práctica, como a lo largo de estos trabajos, se está llevando a cabo un Proceso Revolucionario, que pretende acabar de manera sistemática y progresiva, con las prácticas Capitalistas Privadas, sus formas de apropiación de excedentes y de la propiedad de los medios de producción. Encaminándose a un modelo de corte Progresista y Humanista. No obstante resulta tremendamente preocupante el que no se tenga claridad del modelo con el que se pretende sustituir al cual se está destruyendo, pudiendo conducir esto a un sistema indeseable, incluso para los propios promotores de la Transformación Revolucionaria.
La necesidad de un pueblo altamente productivo, suficientemente educado y consciente, con una elevada ética de colaboración, cooperación y solidaridad, que funja como motor dinamizador de un proceso como este, pareciera imprimir el principal obstáculo para este proceso en Venezuela. Para lograr superar esta barrera, sería necesario el plantear objetivos a más largo plazo, con un impulso en el corto plazo, que, a través de políticas y dinámicas productivas brinde el necesario aprendizaje y maduración de los elementos indispensables en el individuo y el colectivo.
Una de estas alternativas la trabajó Lenin para su edificación de la sociedad comunista, tal y como él lo veía, para la amplias masas de campesinos, la cooperativa resulta la forma más comprensible, accesible y aceptable –yo incluiría, menos traumático- de pasar al socialismo. De esta forma se armoniza los intereses del campesino con los de toda la Sociedad. Aunque este proyecto comienza en el sector agrícola, finalmente se extiende al industrial, y años más tarde, incluso previo a la caída de la Unión Soviética, hay muchos quienes destacan la increíble diferencia entre la elevada productividad y nivel organizativo de las cooperativas –koljoses-  y lo caótico que parecían la mayoría de las empresas de propiedad del estado y dependientes de él –sovjoses-. Estas últimas, muy parecidas a las EPS que se están impulsando fuertemente y que pretenden ser el motor de transformación.
El que desconoce la historia está condenado a repetir los errores.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Te invito a compartir conmigo y con otros usuarios, tu opinión y/o posición sobre el artículo que acabas de leer