Este pasado domingo 21 de abril, el proclamado presidente Nicolás
Maduro en cadena nacional anunció su nuevo gabinete de gobierno, todas las
modificaciones, ratificaciones y adhesiones que se anunciaron han sido
suficientemente bien difundidas, por lo que me centraré en el análisis y las
consecuencias que de este se pudieran derivar.
Mi artículo lo enfocaré en el aspecto económico, en primer lugar por
la obvia razón de que soy economista de profesión, y en segundo, pues tal y
como yo lo veo, fue el aspecto al que se le dio mayor relevancia. Se dividió el
antiguo MPPPF en dos y se nombró la nueva vicepresidencia económica. Además el
primer mandatario, habló de la necesidad de implementar un “gobierno económico”.
El hecho de que se separara a Giordani de finanzas, y se colocara a
Merentes a la cabeza de este y de la mencionada Vicepresidencia, pudiera ser
una señal de que al menos en materia de política económica, se piensa dar un
paso atrás, algo muy común en este tipo de regímenes, hecho que obviamente
contrasta con la visión tremendamente radical de Giordani, no obstante el que se
le otorgara a este último el Ministerio de Planificación, da señales de hacia dónde
se quiere ir en un plazo más prolongado.
El dejar a Merentes solo a la cabeza del despacho de Finanzas, y con carácter
de Vicepresidente, y el quitarle su antítesis ideológica, debería interpretarse
como una señal de que el mercado cambiario se tendería a flexibilizar. La razón
por la que muchos de mis análisis giran en torno a este tema; no se trata de
que yo sufra de esta “ninfomanía de divisas”. El asunto descansa en una real y
legítima preocupación que gatilló en mí el cierre del SITME, y que tal como lo
he venido advirtiendo desde entonces, nos está llevando a un acelerado y muy
peligroso proceso de parálisis económica. Un país con el elevadísimo nivel de dependencia
de las importaciones, sencillamente no puede funcionar sin el adecuado flujo de
dólares. Por lo que la exacerbación de la inflación y la escases no se podrán combatir
sin atacar primero el tema cambiario.
Es por esto que pienso que la nueva
estructura de fichas, podría permitir la apertura del adecuado flujo de moneda extranjera
a la economía, lo que además impactará obviamente en el mercado paralelo. Algo que
adicionalmente Maduro pareciera haber tomado como un reto personal –pero el
cual no tiene ni idea como resolver-, para lo que supongo se estará apoyando en
quien él considera que puede lograrlo, así lo ven incluso los mercados
internacionales. De hecho la banca de inversión Barclays publicó una nota que
dice: "la primera prioridad de Merentes será revaluar el tipo de cambio no
oficial a través de la puesta en marcha del SICAD"
Empero, lo que se pueden leer como buenas noticas en el corto plazo
para la economía nacional, se nublan temerosamente en un plazo mayor, debido a
este nuevo despacho de planificación en manos de quien fuera el arquitecto de
un modelo que pretendía una total restricción y control centralizado, y que se
le vio obligado a pausar solo motivado a la muerte de Chávez.

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