viernes, 12 de abril de 2013

¿Qué podemos esperar de este domingo 14 de abril?


Los que me conocen, saben que durante mis años como analista, he sido altamente acertado en mis predicciones, y en materia electoral, en los últimos tres comicios presidenciales no he fallado.



Ya que la bola de cristal se me rompió hace algunos días y que por alguna razón; que no tengo del todo clara, no se hicieron o al menos no se publicaron más encuestas de empresas serías, lo único que queda para hacernos una idea de cual pudiera ser el resultado de esta elección, debe necesariamente fundamentarse en un análisis de las campañas, y en mi propia interacción –tanto con sectores populares, como con núcleos tradicionalmente opositores-.

Tal y como era de esperarse, la duración de esta campaña fue inversamente proporcional a su nivel de intensidad, produciendo en mí, una agradable sorpresa durante su desarrollo, la cual generó un tremendo vuelco en mi percepción de los posibles resultados.

Comenzaré dando una breve mirada a la campaña del candidato oficialista. Esta comienza de manera ilegal, tal y como bien lo puntualicé en un artículo, http://venezuelaencaidalibre.blogspot.com/2013/03/la-ilegal-candidatura-de-nicolas-maduro.html, no obstante este muy grave hecho tuvo poco impacto dentro de sus seguidores. Como es bien sabido, arranca con una ventaja de cerca del 15% en la intención de voto sobre Capriles, sustentada en la conexión emocional tras la muerte de Chávez y consecuente luto, adicionalmente ostenta una enorme asimetría en la disposición de recursos, debido al uso abusivo de fondos y bienes públicos, cadenas nacionales, medios de comunicación, confiscación de sueldos a los empleados públicos, entre otros. No obstante esta colosal magnitud de recursos, en los que para los mítines se trasladan la mayoría de los funcionarios del alto gobierno, haciendo uso del avión presidencial, con sendas movilizaciones de participantes en autobuses, apalancándose en animadores, músicos y artistas compartiendo todas y cada una de las tarimas. Empero, todo este majestuoso despliegue, han evidenciado en primer lugar su falta de capacidad para mantener la atención de las masas por largo tiempo, debido a la pobreza de su discurso y ausencia de propuestas, y en segundo, una interpretable falta de coherencia ante el manifiesto dolor por la partida del líder. Su falta de experiencia en una campaña electoral y escasa formación profesional han mermado su popularidad, una cosa es que yo no esté educado y me confunda entre los Estados y las Ciudades y otra es que lo haga el que piensa ser presidente” me decía un obrero habitante del barrio las Brisas en la Cota 905 de Caracas.  

En contraste a lo antes expuesto, el evidente cambio de lineamientos en la estrategia de esta segunda campaña presidencial de Herique Capriles, muestra un minucioso cuidado de todos los detalles, desde la configuración de la tarima de mediana altura, en forma de pasarela que lo mostraba rodeado de seguidores, los ángulos y los giros de cámara que otorgaban una perspectiva dramática a los telespectadores, mimetizando entre la imagen del líder y la de alguien cercano a sus prosélitos. Su discurso directo, confrontador, logrando el objetivo de obligar a su oponente a colocarse a su nivel, y desdoblarse de la imagen de Chávez. Ecuánime y asertivo, marcando de manera precisa sus ventajas comparativas. Y todo esto logrando una sutil simbiosis entre lo pragmático y lo estremecedor. Adicionalmente se lograron exaltar manifestaciones de calle con aforos nunca antes vistos.
Toda esta discrepante realidad, derivó en un evidente cierre de las brechas iniciales que le daban la ventaja al heredero de la revolución. Mi interpretación es que se producen dos eventos simultáneos, uno es el desestimulo de muchos Chavistas, que pudieran traducirse en un incremento en los niveles de abstención, y el otro, es la palpable capacidad del trabajo del equipo de Capriles de lograr movilizar a los indecisos, y de estimular a los que se sentían derrotados dentro de las filas de la oposición.

Los que me conocen, saben que durante mis años como analista, he sido altamente acertado en mis predicciones, y en materia electoral, en los últimos tres comicios presidenciales no he fallado. En esta oportunidad inédita, la distinción la marca el que por primera vez; me siento feliz con lo que pronostico que pueda ocurrir.

Hace un mes pensaba que Maduro, quien evolucionaba desde líder sindical, preparado en política Marxista en Cuba, y con la magnitud de los recursos de que disponía, aplastaría y enterraría políticamente a Henrique, de hecho consideré un error y un suicidio para Capriles el aceptar esa candidatura. Hoy veo, como se invirtieron las cargas y sin menospreciar al candidato oficialista y sin invitar a caer a la oposición en triunfalismos a priori, considero que el destino nos dio una segunda oportunidad, y que Henrique Capriles la supo aprovechar, solo falta que todos los que creemos en la libertad y la democracia sigamos el ejemplo que este heroico venezolano nos ha marcado.          

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