viernes, 12 de abril de 2013

Por escribir este blog y decir la verdad, me he convertido en blanco de instigación


Para mí el costo de decir la verdad  ha sido comenzar a recibir llamadas llenas de insultos, de amenazas e intimidaciones, tanto al número de mi casa como a mi celular

No esperemos a perder por completo un derecho para activarnos, no esperemos a que sea demasiado tarde.

El escuchar cuentos como el mío se ha vuelto algo común en Venezuela, pero me niego a que nos acostumbremos a esto, y debo confesar, que una cosa es escuchar que a alguien más le pase y otra es cuando en plena madrugada te despiertan con una llamada de esta naturaleza.

Fui opositor a Chávez desde que apareció aquel fatídico 04 de febrero de 1992, y de ahí en adelante, he participado en una multiplicidad de manifestaciones y eventos como apoyo social a cualquier forma de movimiento opositor, incluyendo: marchas, ciclo-marchas, paros, concentraciones, entre otros. No obstante siempre lo hice de manera anónima, bajo perfil, aprovechando las multitudes para sumarme como un individuo más en un acto social, o también en privado, debatiendo con conocidos, amigos y compañeros.

No obstante y debido a los acontecimientos del 08 de diciembre de 2012, decidí que era momento de hacer algo más, de hacer las cosas de una manera distinta para obtener resultados diferentes, por lo que decidí alzar mi voz, poner mi nombre y dar mi cara. Pero esta idea tomó más fuerza con la batería de medidas económicas impulsadas este año, las cuales han significado un acelerón hacia el caos, el desastre, la crisis económica, con estancamiento e inflación que se dibuja en el cercano horizonte, lo cual me llevó a tomar la iniciativa de escribir este blog, en el que realizo análisis económico y político, diciendo la verdad y con una pluma profesional y objetiva.

Pero como bien sabemos los economistas, todo tiene su precio, y para mí el costo de decir la verdad  ha sido comenzar a recibir llamadas llenas de insultos, de amenazas e intimidaciones, tanto al número de mi casa como a mi celular. No obstante ese costo, no es solo para mí, este es un costo social. Las amenazas a la libertad de expresión – un derecho fundamental e indispensable para el sustento de cualquier estado democrático – se han incrementado de forma exponencial en los últimos años.

No dejemos pasar por alto estos atropellos, sin importar lo que resulte de las elecciones del próximo 14 de abril, los hechos, los abusos, y los grupos violentos y antisociales, que han servido como brazo armado y amedrentador de este régimen deberán ser conocidos por todos, que no se quede nadie sin comunicar sus denuncias y que el mundo sepa lo que hemos tenido que vivir los venezolanos que hemos decidido alzar nuestra voz de protesta.

@GuillermoBaena

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