lunes, 29 de abril de 2013

Del presunto fraude a la falta de liderazgo



Venezuela atraviesa en estos momentos uno de las etapas más difíciles de su historia contemporánea, y todo esto sucede mientras el resto de la región latinoamericana, vive un período de bienestar, crecimiento y estabilidad. Y lo que hace este momento particularmente difícil, es el hecho de que no se avizora una salida factible en el horizonte cercano.

Tal y como yo lo interpreto, todo este descalabro, tiene su génesis en la muerte del presidente Chávez, y no precisamente por el hecho per se. La situación es que, Giordani, a la cabeza de los intelectuales radicales tenía proyectado una serie de medidas extremas para este año, que requerían como condición necesaria, un sólido y poderoso liderazgo tanto a lo interno del partido, como en el ámbito popular. Por esto se produce la devaluación oficial, y el cierre del SITME, al parecer sin conciencia de los acontecimientos que sobrevendrían, y que marcan el comienzo de la situación catastrófica en la que nos estamos sumergiendo.

El líder opositor Henrique Capriles y el resto de las organizaciones y personajes que lo acompañan, han declarado su posición inflexible, de no descansar hasta tanto se les permita verificar los resultados emitidos por el CNE, motivado por un cúmulo importante de irregularidades presentadas públicamente. Empero, la Rectora Lucena, ha advertido que este proceso tal y como lo plantean está fuera de lo normado para un proceso de verificación ciudadana. En este sentido, la salida pareciera estar en el TSJ, no obstante ya la nombrada rectora adelantó decisión, diciendo que esas pruebas eran fatuas e inconsistentes.

Sin ser jurista, y tan solo utilizando el sentido común, pareciera obvio -como de hecho es obligación hacer en cualquier investigación- que prive el principio de exhaustividad. Si tan solo existen tres elementos principales de verificación (actas, comprobantes y cuadernos), ¿qué sentido tiene excluir uno de estos en un proceso de revisión profunda como el que solicita el bloque de la Unidad Democrática? Pues ya veremos la respuesta del TSJ en su Sala Electoral a este respecto.

Lo espeluznante de todo esto es que mientras tanto el país se encuentra parcialmente detenido, la crisis política que implica la pérdida abrumadora de más de un millón de simpatizantes del PSUV en poco más de un mes,  y de la consecuente falta de liderazgo sólido que significa una muy cuestionada victoria, con un margen de ventaja de apenas 1,49 puntos básicos. Colocan al proclamado Maduro en una situación muy complicada con un estrechísimo margen de maniobrabilidad, moviéndose entre el pragmatismo junto con la conciliación necesaria y el radicalismo adherido a la visión única de planificación centralizada del estado.

Claro está, que mientras no se resuelva ese juego absolutamente trancado, y los líderes oficialistas y actuales funcionarios públicos, estén más pendientes del tema político gatillado por su evidente afiliación al poder, les será muy difícil estar atentos de la terrible crisis económica y social que atravesamos. Por esta razón, no me extraña seguir viendo grandes anuncios de medidas que no se concretan, y aparentes esfuerzos contrahechos que procuren la adecuación de políticas sin mayor éxito.

No obstante los ciudadanos, no podemos seguir siendo ajenos a esta problemática, es imperante que no caigamos en desánimo, y que hagamos todo aquello que esté a nuestro alcance para hacer presión y exigir que los hacedores de política no permitan que lleguemos a situaciones indeseables para todos. Esto nos está y nos va a seguir afectando a todos, estamos hablando de nuestras vidas y nuestro futuro, no es aceptable la apatía y la indiferencia. Si aún no lo has hecho, toma las riendas y has valer tus derechos cívicos, despierta y actúa.
 

lunes, 22 de abril de 2013

El precio del dólar paralelo en el entorno del nuevo gabinete de Maduro

Los cambios y la restructuración en el gabinete económico, dan muestra al menos de la toma de conciencia por parte del ejecutivo de que Venezuela atraviesa una profunda crisis en esta materia.




Este pasado domingo 21 de abril, el proclamado presidente Nicolás Maduro en cadena nacional anunció su nuevo gabinete de gobierno, todas las modificaciones, ratificaciones y adhesiones que se anunciaron han sido suficientemente bien difundidas, por lo que me centraré en el análisis y las consecuencias que de este se pudieran derivar.

Mi artículo lo enfocaré en el aspecto económico, en primer lugar por la obvia razón de que soy economista de profesión, y en segundo, pues tal y como yo lo veo, fue el aspecto al que se le dio mayor relevancia. Se dividió el antiguo MPPPF en dos y se nombró la nueva vicepresidencia económica. Además el primer mandatario, habló de la necesidad de implementar un “gobierno económico”.

El hecho de que se separara a Giordani de finanzas, y se colocara a Merentes a la cabeza de este y de la mencionada Vicepresidencia, pudiera ser una señal de que al menos en materia de política económica, se piensa dar un paso atrás, algo muy común en este tipo de regímenes, hecho que obviamente contrasta con la visión tremendamente radical de Giordani, no obstante el que se le otorgara a este último el Ministerio de Planificación, da señales de hacia dónde se quiere ir en un plazo más prolongado.

El dejar a Merentes solo a la cabeza del despacho de Finanzas, y con carácter de Vicepresidente, y el quitarle su antítesis ideológica, debería interpretarse como una señal de que el mercado cambiario se tendería a flexibilizar. La razón por la que muchos de mis análisis giran en torno a este tema; no se trata de que yo sufra de esta “ninfomanía de divisas”. El asunto descansa en una real y legítima preocupación que gatilló en mí el cierre del SITME, y que tal como lo he venido advirtiendo desde entonces, nos está llevando a un acelerado y muy peligroso proceso de parálisis económica. Un país con el elevadísimo nivel de dependencia de las importaciones, sencillamente no puede funcionar sin el adecuado flujo de dólares. Por lo que la exacerbación de la inflación y la escases no se podrán combatir sin atacar primero el tema cambiario.

 Es por esto que pienso que la nueva estructura de fichas, podría permitir la apertura del adecuado flujo de moneda extranjera a la economía, lo que además impactará obviamente en el mercado paralelo. Algo que adicionalmente Maduro pareciera haber tomado como un reto personal –pero el cual no tiene ni idea como resolver-, para lo que supongo se estará apoyando en quien él considera que puede lograrlo, así lo ven incluso los mercados internacionales. De hecho la banca de inversión Barclays publicó una nota que dice: "la primera prioridad de Merentes será revaluar el tipo de cambio no oficial a través de la puesta en marcha del SICAD"

Empero, lo que se pueden leer como buenas noticas en el corto plazo para la economía nacional, se nublan temerosamente en un plazo mayor, debido a este nuevo despacho de planificación en manos de quien fuera el arquitecto de un modelo que pretendía una total restricción y control centralizado, y que se le vio obligado a pausar solo motivado a la muerte de Chávez.

miércoles, 17 de abril de 2013

La tragedia venezolana apenas está comenzando


Bajo este escenario se requiere un gobierno de coalición, que busque acuerdos y conciliación. No obstante para el proclamado vencedor, este es un asunto casi imposible, debido a que cualquier proceso revolucionario de corte Marxista, necesita estimular la lucha de clases, este es un requisito fundamental que se encuentra reseñado por una plétora de autores Marxistas y Neo-Marxistas.



Meses antes de las elecciones, Venezuela se encontraba entrando en una etapa de tremendas dificultades de diversas índoles, y la oportunidad que se nos presentó tras la muerte del presidente Chávez de ir a un nuevo proceso electoral, pintaban un horizonte de esperanzas, en el que se pudieran dibujar nuevos lineamientos con el objeto de dar solución al enorme cúmulo de problemas que amenazan de forma inminente el crecimiento económico y la estabilidad socio-política de nuestro país.

Debo comenzar destacando que, la victoria de ninguno de los dos candidatos garantizaba la salida de la crisis per se, sería necesario la adopción de ciertas políticas públicas urgentes, que de momento brillan por su ausencia. Sin embargo, para no perder tiempo analizando los posibles escenarios que no pasaron, me centraré en la coyuntura actual.

Para no caer en este momento en el debate sobre el presunto fraude electoral, me limitaré a analizar los hechos. Es bien sabido en la política que el Estado no puede ganar por un margen estrecho dado a que pierde legitimidad. De hecho, cualquier victoria como esta, con una ventaja minúscula, cercana al 2%, da evidencia de que no existe un liderazgo fuerte, y advierto, obvio que esta misma ausencia de un liderazgo contundente se percibiría si se declarara ganador Henrique Capriles. Bajo este escenario se requiere un gobierno de coalición, que busque acuerdos y conciliación entre las dos mitades de los ciudadanos y los líderes que lo representan. No obstante para el proclamado vencedor, este es un asunto casi imposible, debido a que cualquier proceso revolucionario de corte Marxista, necesita estimular la lucha de clases, este es un requisito fundamental que se encuentra reseñado por una plétora de autores Marxistas y Neo-Marxistas. El otro camino, que sería, tomar una postura más de centro, sería vista como señal de mayor debilidad dentro de las filas y líderes de la revolución, para lo cual debería necesariamente contar con un muy fuerte liderazgo otorgado por el pueblo (como el que tenía Chávez), para poder imponer su voluntad ante los adversarios o detractores dentro sus propias filas. A esta trampa –a mi parecer letal- ya Maduro nos ha dado señales de que su respuesta será seguir los lineamientos radicales, para evitar confrontaciones con ese grupo de líderes revolucionarios encabezado por Diosdado Cabello.

Para mantenerse en esta línea radical, sin contar con un fuerte liderazgo y vínculo popular, tendrá que sostener su gestión  en el populismo, por lo que será casi imposible pensar en el corto plazo en una reducción del déficit fiscal, más allá que la que se deriva de la devaluación. Necesita resolver de manera inmediata el problema de la escases y la inflación –la acumulada del primer trimestre de 2013 ascienda a 7,9%, cercana al doble que la del año pasado-, para lograr esto de forma inmediata requiere de un incremento de la oferta vía importaciones, y necesariamente contar con el sector privado para tener un mayor alcance inmediato a diversos sectores. Pero Giordani, quien es el arquitecto de este modelo, y uno de esos radicales a los que Maduro pudiera pensar en escuchar dada la problemática planteada, no está de acuerdo con una mayor apertura en el acceso a las divisas.

La inflación no es problema de los economistas, es un problema de los pueblos que la padecen, el abastecimiento de dólares en Venezuela, no es un problema para los burgueses que quieren viajar o sacar sus fortunas lejos del país, este es un tema de posibilitar o no la oferta de productos y servicios en una nación en la que se ha llevado casi a la extinción al aparato productivo.

Otros problemas como el suministro de luz o el abastecimiento regular de agua potable, está también por estallar de manera contundente. En nuestro país vivimos el fenómeno inédito de haber pasado cerca de tres años en un prolongado período de lluvia, y no es sino hasta ahora, que ha comenzado nuevamente la sequía. Esto está provocando mucho mayores problemas en el suministro del vital líquido, y mayores racionamientos eléctricos, con pronósticos poco alentadores si la sequía se extiende en condiciones normales, y devastadores si se prolonga de forma irregular –algo que ya vivimos una vez-.

Adicionalmente existen problemas terribles de largo plazo relacionados con los cambios en el panorama del mercado energético mundial, y los enormes retos y amenazas que esto representa para un país absolutamente dependiente de este recurso. Pero dependiendo de cómo salgamos de esta terrible crisis actual, determinarán el cómo afrontaremos estos problemas del futuro cercano a los que aún se les presta poca atención, pese al gran esfuerzo que estamos haciendo muchos en denunciarlos.

En definitiva, tal y como se muestra la realidad, nos dirigimos a un periodo de agravamiento de la conflictividad social, generado por una desestimada situación de desequilibrios macroeconómicos y una profunda crisis de gobernabilidad, terriblemente mal atendida.

sábado, 13 de abril de 2013

Debate con un blogero revolucionario

Claramente no para ti, pero sí para un innegable inmenso  porcentaje de la población Venezolana. Herique Capriles es famoso por sus hazañas políticas, como por ejemplo la de haber logrado amalgamar a una oposición dispersa y sin liderazgo, y las virtudes que ostenta




Mi estimado Roberto.

Lamento mucho que tu crítica haya tomado un matiz tan vehemente y con descalificaciones a mi persona. Me hiciste recordar un episodio ocurrido en Septiembre del año pasado, cuando durante mi matrimonio un amigo e invitado, quien es férreo opositor, ante mi afirmación convencida de que Chávez obtendría la victoria el 7-O, frente a un numeroso grupo de amigos, me dijo: “Si tú con la realidad que estamos viviendo, en materia económica y social, aún así dices que la oposición va a perder, entonces tú no entiendes; ni sabes nada, ni de economía ni de política”. Ante una respuesta en ese tono, el debate con él quedó cerrado para mí.

La verdad yo no recuerdo conocerte personalmente, no obstante, he leído muchos de tus artículos y en alguna ocasión recuerdo haberte escrito mi sugerencia u opinión. No obstante y aunque obviamente no compartimos la misma visión de modelo político-económico, nunca he argumentado descalificándote a ti. Si tú dices que: “tengo conocimientos de economía” y que no sé nada de política. Eso demuestra un irrespeto a mi legitimidad y a mi opinión, por lo que el debate en esas condiciones es imposible, no obstante, supongo que la sobrecarga emocional de este momento histórico, pudieron haberte hecho reaccionar de esta manera y en pro del interés que para mi representa el debate serio de ideas, he decidido responderte esperando que rectifiques en tu posición y te logres abrir al debate, sintiéndote seguro desde tu posición y no entrando en una retorica estéril de argumento ad ominem.

Frente a tu primera pregunta te respondo que sí, sí he tenido contacto con sectores que tradicionalmente apoyan a la revolución bolivariana, no he ido al 23 de enero, que es el bastión de la revolución, pero tengo amigos y familia que viven y habitan en Las Brisas de la Cota 905, el barrio 5 de Julio del Valle, La Bombilla de Petare y mi suegro tiene un pequeña bodega en Cochecito. Usualmente interactuo y colaboro con estas comunidades, logrando así tener una cercana percepción de la visión que cada uno manifiesta.

Supongo que al igual que muchos, tienes amigos o familias en la administración pública, si es así, sabrás que el acto de un día de salario para la campaña de Maduro, si bien es cierto que muchos empleados Chavistas lo hicieron con un gran gusto, los que no están de acuerdo con la revolución y los que no apoyan a Maduro –que sabes que los hay- igualmente se vieron obligados a hacerlo ante la amenaza, explicita o no, de ser sancionados o de no generar molestias con sus superiores y ser mal vistos por sus compañeros. Adicionalmente te incluyo este link:
en el que también apoyé mi argumento.  Este es un hecho, que al menos a mi juicio, puede interpretarse como una confiscación. Admito como valido, que tú u otros sean libres de poner en dudas mis argumentos o de interpretarlos de otra manera.

Si nos ceñimos al significado de la palabra héroe de la Real Academia Española: Héroe.  Varón ilustre y famoso por sus hazañas o virtudes. Claramente no para ti, pero sí para un innegable inmenso  porcentaje de la población Venezolana. Herique Capriles es famoso por sus hazañas políticas, como por ejemplo la de haber logrado amalgamar a una oposición dispersa y sin liderazgo, y las virtudes que ostenta, que obviamente los Chavistas desdeñan y menosprecian. No obstante, esto no tiene nada que ver son su sexualidad, si es o no es homosexual, debería tener poca importancia para una sociedad avanzada, y en especial para ti, que eres simpatizante de Chávez, quien siempre lucho por la inclusión social. Claramente podría pedirte las pruebas de ese argumento, pero no solo no me interesa, sino que me parecería grosero y una falta de respeto con la dignidad de cualquier ser humano.

Para continuar, me llama la atención, que nuevamente descalifique por el haber presuntamente participado en el golpe de estado del 11-A, cuando Chávez no solo participó, sino que orquestó y lideró uno. Obviamente argumentarás que cada uno defendía intereses distintos. Pero ¿es que hay sectores de la población Venezolana a los que se justifica defenderlos con un golpe de estado y a los otros sectores no? ¿Así funciona la justicia social?.

Si como tu aseveras, la gestión de Capriles en Miranda es inexistente, ¿cómo fue que volvió a ganar un segundo período? Y en esta segunda oportunidad le ganó a Jaua, uno de los líderes más importantes del Chavismo, una hazaña que muchos creían imposible y que hasta yo francamente ponía en duda. No creo que el pueblo de Miranda sea masoquista y menos oligarca, cuando en él se encuentra el barrio más grande y populoso de toda Venezuela.

En relación al financiamiento de su campaña, la verdad no tengo argumentos en contra, ni a favor y honestamente creo que especular sobre ello puede ser arriesgarse a caer en repetir mentiras.

Nuevamente te digo, que respeto tu posición y tu opinión, y si mi artículo te parece malo, también te lo respeto. Solo te aclaro que no esperaba manipularte, tan solo analizar las campaña y hacer pública mi percepción de este  próximo evento electoral.

Saludos respetuosos.

El texto anterior nace como respuesta a el siguiente comentario de un blogero revolucionario que me llegó a mi correo como respuesta a mi articulo: 


Comentario textual:

"Chamo acabo de leer tu articulo, cuando dices que has interactuado con sectores populares y con nucleos tradicionalmente opositores me pregunto si llegaste a tener contacto con sectores que apoyan la revolucion bolivariana, eres un opositor con conocimientos de economia pero no sabes un coño de politica y tu analisis lo hiciste desde tu dujetividad, mandame la prueba de que le confiscaron el sueldo a empleados publicos por favor, como puedes llamar heroico Venezolano a una persona que agarraron mamandole el guevo a otro tipo y aun no reconoce heroicamente que le gusta la vaina, como puedes llamar heroico a una persona que participo en un golpe de estado hace exactamente 11 años y se hace el guevon con lo que paso y por otro lado escribes que crees en la libertad y la emocracia, hay fotos y videos, sabes que no te escribo paja, compañero tu articulo es malo, no pudiste manipularme, capriles no hizo campaña en Miranda donde es gobernador porque no tiene gestion, chamo a capriles lo finacia el gobierno norteamericano, israeli y muchas trasnacionales asi que no digas que el pobre salio como tu palando bola a lanzarce, mira tu debes ser un pela bola al igual que yo, seria bueno que rompas el paradigna que ha tenido la humanidad de que los oprimidos apoyen a los que los joden. un abrazo".


viernes, 12 de abril de 2013

Por escribir este blog y decir la verdad, me he convertido en blanco de instigación


Para mí el costo de decir la verdad  ha sido comenzar a recibir llamadas llenas de insultos, de amenazas e intimidaciones, tanto al número de mi casa como a mi celular

No esperemos a perder por completo un derecho para activarnos, no esperemos a que sea demasiado tarde.

El escuchar cuentos como el mío se ha vuelto algo común en Venezuela, pero me niego a que nos acostumbremos a esto, y debo confesar, que una cosa es escuchar que a alguien más le pase y otra es cuando en plena madrugada te despiertan con una llamada de esta naturaleza.

Fui opositor a Chávez desde que apareció aquel fatídico 04 de febrero de 1992, y de ahí en adelante, he participado en una multiplicidad de manifestaciones y eventos como apoyo social a cualquier forma de movimiento opositor, incluyendo: marchas, ciclo-marchas, paros, concentraciones, entre otros. No obstante siempre lo hice de manera anónima, bajo perfil, aprovechando las multitudes para sumarme como un individuo más en un acto social, o también en privado, debatiendo con conocidos, amigos y compañeros.

No obstante y debido a los acontecimientos del 08 de diciembre de 2012, decidí que era momento de hacer algo más, de hacer las cosas de una manera distinta para obtener resultados diferentes, por lo que decidí alzar mi voz, poner mi nombre y dar mi cara. Pero esta idea tomó más fuerza con la batería de medidas económicas impulsadas este año, las cuales han significado un acelerón hacia el caos, el desastre, la crisis económica, con estancamiento e inflación que se dibuja en el cercano horizonte, lo cual me llevó a tomar la iniciativa de escribir este blog, en el que realizo análisis económico y político, diciendo la verdad y con una pluma profesional y objetiva.

Pero como bien sabemos los economistas, todo tiene su precio, y para mí el costo de decir la verdad  ha sido comenzar a recibir llamadas llenas de insultos, de amenazas e intimidaciones, tanto al número de mi casa como a mi celular. No obstante ese costo, no es solo para mí, este es un costo social. Las amenazas a la libertad de expresión – un derecho fundamental e indispensable para el sustento de cualquier estado democrático – se han incrementado de forma exponencial en los últimos años.

No dejemos pasar por alto estos atropellos, sin importar lo que resulte de las elecciones del próximo 14 de abril, los hechos, los abusos, y los grupos violentos y antisociales, que han servido como brazo armado y amedrentador de este régimen deberán ser conocidos por todos, que no se quede nadie sin comunicar sus denuncias y que el mundo sepa lo que hemos tenido que vivir los venezolanos que hemos decidido alzar nuestra voz de protesta.

@GuillermoBaena

¿Qué podemos esperar de este domingo 14 de abril?


Los que me conocen, saben que durante mis años como analista, he sido altamente acertado en mis predicciones, y en materia electoral, en los últimos tres comicios presidenciales no he fallado.



Ya que la bola de cristal se me rompió hace algunos días y que por alguna razón; que no tengo del todo clara, no se hicieron o al menos no se publicaron más encuestas de empresas serías, lo único que queda para hacernos una idea de cual pudiera ser el resultado de esta elección, debe necesariamente fundamentarse en un análisis de las campañas, y en mi propia interacción –tanto con sectores populares, como con núcleos tradicionalmente opositores-.

Tal y como era de esperarse, la duración de esta campaña fue inversamente proporcional a su nivel de intensidad, produciendo en mí, una agradable sorpresa durante su desarrollo, la cual generó un tremendo vuelco en mi percepción de los posibles resultados.

Comenzaré dando una breve mirada a la campaña del candidato oficialista. Esta comienza de manera ilegal, tal y como bien lo puntualicé en un artículo, http://venezuelaencaidalibre.blogspot.com/2013/03/la-ilegal-candidatura-de-nicolas-maduro.html, no obstante este muy grave hecho tuvo poco impacto dentro de sus seguidores. Como es bien sabido, arranca con una ventaja de cerca del 15% en la intención de voto sobre Capriles, sustentada en la conexión emocional tras la muerte de Chávez y consecuente luto, adicionalmente ostenta una enorme asimetría en la disposición de recursos, debido al uso abusivo de fondos y bienes públicos, cadenas nacionales, medios de comunicación, confiscación de sueldos a los empleados públicos, entre otros. No obstante esta colosal magnitud de recursos, en los que para los mítines se trasladan la mayoría de los funcionarios del alto gobierno, haciendo uso del avión presidencial, con sendas movilizaciones de participantes en autobuses, apalancándose en animadores, músicos y artistas compartiendo todas y cada una de las tarimas. Empero, todo este majestuoso despliegue, han evidenciado en primer lugar su falta de capacidad para mantener la atención de las masas por largo tiempo, debido a la pobreza de su discurso y ausencia de propuestas, y en segundo, una interpretable falta de coherencia ante el manifiesto dolor por la partida del líder. Su falta de experiencia en una campaña electoral y escasa formación profesional han mermado su popularidad, una cosa es que yo no esté educado y me confunda entre los Estados y las Ciudades y otra es que lo haga el que piensa ser presidente” me decía un obrero habitante del barrio las Brisas en la Cota 905 de Caracas.  

En contraste a lo antes expuesto, el evidente cambio de lineamientos en la estrategia de esta segunda campaña presidencial de Herique Capriles, muestra un minucioso cuidado de todos los detalles, desde la configuración de la tarima de mediana altura, en forma de pasarela que lo mostraba rodeado de seguidores, los ángulos y los giros de cámara que otorgaban una perspectiva dramática a los telespectadores, mimetizando entre la imagen del líder y la de alguien cercano a sus prosélitos. Su discurso directo, confrontador, logrando el objetivo de obligar a su oponente a colocarse a su nivel, y desdoblarse de la imagen de Chávez. Ecuánime y asertivo, marcando de manera precisa sus ventajas comparativas. Y todo esto logrando una sutil simbiosis entre lo pragmático y lo estremecedor. Adicionalmente se lograron exaltar manifestaciones de calle con aforos nunca antes vistos.
Toda esta discrepante realidad, derivó en un evidente cierre de las brechas iniciales que le daban la ventaja al heredero de la revolución. Mi interpretación es que se producen dos eventos simultáneos, uno es el desestimulo de muchos Chavistas, que pudieran traducirse en un incremento en los niveles de abstención, y el otro, es la palpable capacidad del trabajo del equipo de Capriles de lograr movilizar a los indecisos, y de estimular a los que se sentían derrotados dentro de las filas de la oposición.

Los que me conocen, saben que durante mis años como analista, he sido altamente acertado en mis predicciones, y en materia electoral, en los últimos tres comicios presidenciales no he fallado. En esta oportunidad inédita, la distinción la marca el que por primera vez; me siento feliz con lo que pronostico que pueda ocurrir.

Hace un mes pensaba que Maduro, quien evolucionaba desde líder sindical, preparado en política Marxista en Cuba, y con la magnitud de los recursos de que disponía, aplastaría y enterraría políticamente a Henrique, de hecho consideré un error y un suicidio para Capriles el aceptar esa candidatura. Hoy veo, como se invirtieron las cargas y sin menospreciar al candidato oficialista y sin invitar a caer a la oposición en triunfalismos a priori, considero que el destino nos dio una segunda oportunidad, y que Henrique Capriles la supo aprovechar, solo falta que todos los que creemos en la libertad y la democracia sigamos el ejemplo que este heroico venezolano nos ha marcado.          

domingo, 7 de abril de 2013

Lo injusto de la “Justicia Social” revolucionaria




Como bien lo repitiera una plétora de veces el difunto presidente Chávez, una de los objetivos primarios de la Revolución Bolivariana, era brindar “justicia social” al pueblo de venezolano. Pero no solo esto, sino que además lo advierten como uno de los logros que se han alcanzando.

El problema cuando se habla de Justicia, desde una acepción distinta a la referida al marco legal, sucede cuando se maneja el fundamento cultural que “se basa en un consenso amplio en los individuos de una sociedad sobre lo bueno y lo malo, y otros aspectos prácticos de cómo deben organizarse las relaciones entre Personas”. El problema con esto es que conlleva una serie de intríngulis que lo hacen supremamente complicado en la práctica social. El primero que mencionaré, se refiere a cuando pensamos ¿es justo para quién? Debido a que necesariamente se considera que una persona o grupo de personas está siendo injusto con otro. El argumento se basa en el hecho de que al intervenir para modificar alguna forma de relación ¿se puede ser justo con ambos grupos involucrados? El siguiente problema se manifiesta cuando indagamos sobre bajo qué criterio, en qué ámbito y cuál va a ser el alcance de esa intervención en la dinámica social, para promover la justicia y corregir los desequilibrios. Reflexionemos todo esto en nuestro contexto de país.

Para comenzar mencionaré las dos principales condiciones de injusticia que la revolución pretendía atacar: La primera, referida a marginación sufrida por esa importante parte de la población que habitan los barrios, engendrados como forma de organización (centro-periferia) útil a un modelo de capitalismo primitivo, la cual una vez desarrollada la revolución tecnológica, perdió vigencia, no obstante los gobiernos dieron la espalda a este problema; dificultando la integración de estos grupos a los nuevos modelos productivos, lo que les impedía alcanzar niveles deseados de bienestar social, y tan solo atendiéndolos para pedirles sus sufragios con promesas populistas y poco factibles de cumplir. El otro, se refiere a la forma originaria de organización del modelo productivo capitalista; que plantea una relación de explotación, debido a la apropiación de la plusvalía.

Para combatir la primera, necesariamente tenemos que abordar los temas de capacitación, “no le des un pescado, enséñalo a pescar” y yo agregaría: Enséñalo a ser un magnifico pescador. Esto es como lo ha prometido el candidato Henrique Capriles: “una revolución educativa”. Sin embargo, por ahora lo que se ha hecho es utilizar la renta petrolera para dar ayudas o dádivas, a subsidiar los problemas diarios y, entre otras, regalar casas. Existe algo que se llama justicia intergeneracional, basado en que la riqueza petrolera de Venezuela, debe ser aprovechada por todos los venezolanos, y tenemos la obligación de invertir ese recurso para garantizar niveles de riqueza equivalentes a generaciones futuras. Noruega por ejemplo además de inversiones en activos, políticas de progreso y desarrollo, mantiene lo que ellos llaman un “Fondo Intergeneracional” para garantizar este tipo de justicia. Cabría preguntarse si estamos siendo justos con las futuras generaciones generando un gasto público de la magnitud que ha hecho este gobierno. Por ejemplo, el problema del empleo informal radica –entre otros muchos factores- en este mismo problema educativo.

Aunque en Venezuela se aplicaran políticas económicas adecuadas y se alcanzara un elevado desarrollo del aparato productivo, el grueso de los que hoy participan en este comercio informal, no estarían capacitados para obtener cargos de nivel en estas hipotéticas empresas. Igualmente las políticas de inclusión a las personas con discapacidad. En el caso que me ocupa a mí como deficiente visual, les puede decir que tan solo se consideran programas de formación esencial en oficios de subsistencia. Yo soy Economista con postgrado en Live Coaching, esperaría apoyo  para hacer una maestría y luego un PHD. En síntesis, las políticas están lejos de promover la excelencia, de incentivar la productividad. El mismo Marx proyectaba que los primero países en pasar al socialismo serian Alemania e Inglaterra, y calificaba al comunismo como “el reino de la abundancia”, él lo veía como una sociedad tremendamente productiva y avanzada tecnológicamente, con ciudadanos intelectuales y afinadamente preparados, que no requerirían de un contrato social con un estado que los organizase, es decir, algo exageradamente  lejos de lo que somos – tal vez en mil o dos mil años, si aún tenemos planeta-.

El segundo, y aún muy vinculado al primero, nos lleva a cuestionarnos si es “justo” que sustentados en esta idea, se utilicen las expropiaciones, confiscaciones, generando condiciones adversa, ejerciendo severas medidas de control, con el objeto de acabar con la empresa privada. ¿Es eso justo para los empresarios y sus familias?, ¿es justo para los empleados que pierden su fuente de empleo?, tan solo para implantar teórico que bien a demostrado en la práctica que no funciona, debido a las limitaciones evolutivas del ser humano como ser social.

Lo cierto es que sí se promovieran condiciones que permitan un mercado maduro, sí se inculcarán valores de ética y honestidad, es posible alcanzar un estadio económico que le otorgue a todo aquel que ostente un empleo productivo -sin importar el nivel de este- de recibir una compensación que le permita vivir de forma digna, y con comodidad. Es decir: “la máxima suma de felicidad posible”. En Australia, por ejemplo, no se levantan revueltas sociales por el hecho de que una minoría de la población sea inmensamente millonaria, pues ellos generan los trabajos que le permite a muchos de esas mayoría restante ostentar una excelente calidad de vida.